En el último episodio de nuestro podcast ‘Con Buena Energía‘, nuestro gerente, Manuel Romero, abordó un tema que a menudo pasa desapercibido pero que tiene un impacto directo en nuestra salud: la importancia de la calidad del ambiente interior en los edificios. Acompáñanos en esta entrada blog para comprender por qué deberíamos prestar más atención a lo que respiramos dentro de nuestros espacios cotidianos.

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1. Síndrome del edificio enfermo: Más común de lo que pensamos

El síndrome del edificio enfermo es una realidad que afecta a muchos de nosotros, ya que pasamos aproximadamente el 80% de nuestro tiempo dentro de edificaciones, ya sea en casa, en el trabajo o en nuestros lugares de ocio. Problemas como acumulación de contaminantes, olores, iluminación inadecuada, ruido, temperaturas extremas, humedad relativa y otros factores pueden afectar no solo nuestra comodidad, sino también nuestra salud. Manuel compartió un caso específico en 2007 donde la Torre Agbar y otras sedes corporativas presentaron casos de trabajadores con síntomas relacionados con el síndrome del edificio enfermo.

2. Contaminantes que acechan en el interior de los edificios

La generación de contaminantes en el interior de los edificios proviene de diversas fuentes, desde el exterior hasta las actividades y materiales internos. Entre los contaminantes más significativos se encuentran el dióxido de carbono (CO2), monóxido de carbono (CO), partículas en suspensión, microbiología y compuestos orgánicos volátiles (COVs). Estos elementos pueden desencadenar desde dolores de cabeza hasta problemas respiratorios y, en casos extremos, enfermedades más graves.

3. Efectos en la salud: Consecuencias de una mala calidad del aire

Además de los casos extremos, Manuel destacó los impactos cotidianos en la salud, que incluyen hipersensibilidad, infecciones respiratorias y falta de confort debido a condiciones inadecuadas en la temperatura, iluminación y ruido. La reciente pandemia de COVID-19 subrayó la importancia de la ventilación en los edificios para reducir la concentración del virus y mejorar la calidad del aire.

4. Control en el hogar: Pequeñas acciones para grandes cambios

Para quienes buscan mejorar la calidad del aire en sus hogares, sugirió acciones prácticas, como abrir las ventanas regularmente para una correcta ventilación y el uso de dispositivos económicos de monitoreo de la calidad del aire. Estos dispositivos, que miden parámetros como el CO2, formaldehído, COVs y partículas en suspensión, proporcionan información clave sobre la necesidad de ventilación.

5. Empresas y edificios no residenciales: Inspecciones obligatorias

En el caso de empresas y edificios no residenciales, la normativa, como el Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios (RITE), exige inspecciones anuales para evaluar la calidad del ambiente interior. Estas inspecciones, que abarcan parámetros como temperatura, humedad, CO2, CO, partículas en suspensión, bacterias y hongos, son realizadas por empresas y técnicos especializados. ETRES Consultores, al realizar estas inspecciones, otorga certificados que demuestran el cumplimiento normativo y el compromiso con la salud de los ocupantes.

En ETRES Consultores, reconocemos la importancia de la calidad del ambiente interior en los edificios y nos comprometemos a garantizar espacios saludables. ¡Contáctanos para obtener asesoramiento personalizado y asegúrate de que tus edificaciones respiren bienestar!

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